Cliente
Bernardo y Emilio
Ubicación
Eixample, Barcelona
Superficie
60 m2
Fecha
Diciembre 2020
Constructora
Fotografía
Guillem Ros Studio
Etiquetas
Reformar para respirar mejor: una vivienda del Eixample que gana amplitud sin perder contención
La vivienda original tenía 60 m² y una distribución muy compartimentada, con cuatro habitaciones y una zona de día pequeña y poco conectada con la terraza. El objetivo de la reforma fue reorganizar completamente el interior para conseguir espacios más amplios, luminosos y adaptados a la forma de vivir de sus propietarios.
Dos de las antiguas habitaciones se incorporaron al salón existente para crear una gran zona de estar y comedor vinculada visualmente con el exterior. Las otras dos habitaciones se unieron para obtener un dormitorio más cómodo y proporcionado. También se rediseñó completamente el baño, se actualizó la cocina y se renovaron todas las instalaciones de la vivienda.
El principal reto del proyecto apareció durante la fase de derribos. El edificio, construido en 1977, tenía gran parte de sus divisiones interiores ejecutadas con tabiques de yeso macizo, un sistema que dificultaba el paso de las nuevas instalaciones. Esta circunstancia obligó a replantear parte de la intervención y a adaptar las nuevas paredes a la posición de los pilares existentes.
Materiales que construyen una atmósfera
La selección de materiales se trabajó con especial cuidado para conseguir una vivienda serena, luminosa y coherente en todas sus estancias. La madera aporta calidez, mientras que los tonos blancos, grises y azulados crean una base neutra y equilibrada.
En el baño, cada acabado se escogió buscando combinar funcionalidad y carácter: revestimiento cerámico blanco, pavimento de inspiración hidráulica, superficies grises y mobiliario de madera. Una composición sencilla, pero pensada al detalle.
— Elegir los materiales no es solo decidir colores y texturas, sino definir cómo queremos sentir cada espacio.
A pesar de estos imprevistos y de trabajar con un presupuesto muy ajustado, la reforma permitió mejorar notablemente la distribución y la sensación de amplitud. El resultado es una vivienda más sencilla, abierta y funcional, donde cada decisión responde a una necesidad concreta.
